Un año portal para el rompimiento

Jane compartió varias declaraciones profundas relacionadas con nuestra identidad que hicieron los conferencistas en nuestra Conferencia de Jubileo Aglow 2017. Haga usted estas declaraciones, también, por Aglow en su nación. Para leer más, visite Celebración por el 50mo aniversario de Aglow.

  • Este es un año portal para el rompimiento para Aglow. Recibimos un nuevo manto y una nueva investidura con unción apostólica, como la que recibieron Saúl y Bernabé en Hechos 13.
  • Les es dado un nuevo cetro con autoridad de realeza.
  • Aglow, elegido como un movimiento del Reino para los últimos días, debe ejemplificar todo lo que el Cielo es en la Tierra.
  • Aglow ya permanecido como un odre fresco que avanza tanto en sabiduría como en revelación, recibiendo estrategias paracambiar al mundo.

¡Señor, declaramos “Sí y amén” a todo lo que has decretado desde el Cielo y entramos a la plenitud de tu Palabra!

¡El campo es suyo!

Recuerde la historia de Rut. Al inicio ella solo recogió las sobras al lado del camino, ¡pero llegó el día en que el campo fue suyo! Yo les digo que el campo es suyo. El campo es suyo. El campo es suyo. – Jane Hansen-Hoyt, Conferencia de Jubileo Aglow, Richmond, VA Siga a Jane en Facebook o en sus publicaciones.

  • ¿Cuáles son las promesad de Dios para usted? ¡Son suyas! Créalas y reciba Su Palabra para usted.
  • ¡Su ciudad, su nación es suya! Su ciudad, su nación es su campo. Decrete la bondad de Dios en su campo y recoja una cosecha abundante.
  • ¿Qué le ha llevado el enemigo a sus puertas? ¿Temor? ¿Violencia? ¿Confusión? Levántese y declare el poder de la paz de Cristo y vea al enemigo huir.
  • Proclame Salmos 24 – ¡Alzad, puertas, vuestras cabezas! ¡Alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria! ¿Quién es este Rey de gloria? ¡Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla! ¡Alzad, puertas, vuestras cabezas! ¡Alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria! ¿Quién es este Rey de gloria? ¡Es Jehová de los ejércitos! ¡Él es el Rey de gloria!