Cartas de Jane
A petición suya

Vigilante apostólico y profético

Ser apostólico significa que porta la unción de romper. Es una unción que ve al futuro y rompe lo que existe en la actualidad, algo así como un buque rompehielo (una clase especial de barco diseñado para romper el hielo más grueso y abrir un camino accesible). Usted abre el camino para que se pueda avanzar hacia el futuro y a la plenitud de lo que Dios nos ha llamado a ser.

Avance hacia la victoria

Cambie su lente

Saludos para todos. Las palabras que compartieron con nosotros en la última conferencia todavía están frescas en nuestro espíritu.

En el mensaje de Dutch Sheets, Prepare Your Hearts, él dice que éste es el tiempo para que preparemos nuestro corazón. Eso es algo que han escuchado del liderazgo de Aglow, también. Este es, sin duda, un nuevo tiempo. Es el momento en que Dios está cambiando cosas en nuestras personalidades, nuestros patrones de comportamiento y en nuestra forma de pensar. Él está cambiando nuestro lente y la forma en que vemos las cosas. Está ajustando todo de forma que Su pueblo pueda fluir en el poder y la unción de Su Espíritu Santo.

Colaborar para que Aglow siga siendo ágil

Chuck Pierce hizo un poderoso decreto en la Conferencia Nacional de EUA en 2018, en Spokane, Washington.

Su decreto fue posterior al informe dado desde el podio acerca del viaje de Aglow a Vietnam un tiempo antes, ese mismo año. Al escuchar él, lo que percibió en su espíritu fue, "Es un mover de Dios que ha movido a las mujeres de ser guerreras de oración a ser vigilantes apostólicos-proféticos". Prosiguió diciendo, "Este es un cambio significativo y es una expresión de identidad que no hemos visto en el pasado".

Al comenzar el 2019, tuve la fuerte impresión de que se llevaría acabo una batalla grande e intensa entre la luz y las tinieblas, entre las fuerzas del mal y Dios, y que sería una batalla en la que el mal perdería. Vemos evidencia de que esta batalla aumenta, al gemir toda la creación por la venida de Jesús.

Hoy es un día especial para sembrar en el futuro de Aglow, al continuar confrontando al enemigo e impulsar al Reino hacia delante en las naciones del mundo.

Desearía poder sentarme con usted individualmente y platicar. Disfruto mucho el escuchar el corazón de las personas. Me gusta escuchar en dónde está cada uno en su viaje hacia delante.

Este ha sido un tiempo por demás interesante, debido a varias situaciones que ocurrieron en nuestra vida.

Es alentador saber que no estamos solos, sino rodeados por el amor de otros, su ánimo y oraciones.

Simpatizo con quienes están atravesando enfermedades personales, enfermedades en la familia, tragedias y otras situaciones que harían que una persona “normal” se descorazonara, ¡pero no en este grupo! Amo el hecho de que surgimos para enfrentar cada desafío con el deseo y la determinación de ver que se manifieste la gloria de Dios.

Alégrese el mundo

¡Alégrese el mundo, que ha llegado el Señor! ¡Que la tierra reciba a su rey!

Como me ha escuchado decir muchas veces, la Navidad –con todo lo que representa–, es una de mis épocas favoritas del año. Me gustan mucho las luces. Me gustan mucho los sonidos. Amo la alegría de estar con amigos y familia y dar regalos. Amo escuchar los corazones cuando compartimos una comida, recordar la fidelidad de Dios por todas las generaciones.

Continua fidelidad

Al seguir procesando mis notas y sostener conversaciones con otros en torno a los temas que escuchamos en Spokane, WA, mi corazón se emociona continuamente con Su presencia y Sus planes para Aglow en el mundo.

Quiero presentarle unos puntos para que los medite a medida que avanzamos rumbo a un año nuevo.

En Richmond, VA, el Señor nos habló de una manera poderosa, confirmando y llamándonos a ir más arriba y ver lo que Él quiere hacer. Percibimos que Él nos daba seguridad del futuro cuando nos dio un nuevo manto, nos invistió nuevamente y nos envió, una vez más, a hacer lo que nos ha pedido.

Como la familia Aglow de EUA acá reunida en Spokane, WA, nos preguntábamos qué tendría preparado el Señor para nosotras, ¡y no nos ha defraudado! Él nos reveló sus planes de principio a fin. Ciertamente, ¡Él es el Alfa y el Omega! Él es quien sostiene el futuro en Sus manos.